Eso que hoy no podés dejar de pensar tiene tratamiento.
Si estás atravesando ansiedad, angustia o un momento que te está costando sostener, estoy acá para ayudarte. Trabajo con terapia cognitivo-conductual: un enfoque con respaldo científico, objetivos definidos y herramientas concretas que vas a empezar a aplicar desde las primeras sesiones. Te invito a una primera consulta para construir juntos el camino hacia tu bienestar.
Si te reconocés en alguna de estas frases, hay por dónde empezar.
“Termino el día agotado y aun así no consigo desconectar la cabeza.”
“Desde afuera funciono bien, pero sostenerlo me cuesta cada vez más.”
“Hace tiempo que no disfruto nada, incluso cuando las cosas salen bien.”
“Empecé a evitar reuniones y conversaciones que antes resolvía sin pensarlas.”
“Reacciono mal con la gente que quiero y después me arrepiento.”
“Tomé las decisiones que tenía que tomar y igual siento que algo no encaja.”
Ninguna de estas frases es un diagnóstico. Son motivos de consulta frecuentes y legítimos. No hace falta que la situación se agrave para empezar a trabajarla.
La terapia no te vuelve otra persona. Te devuelve el control.
No prometo resultados ni recetas rápidas. Prometo un método con evidencia, un plan que revisamos juntos y un profesional del otro lado que se toma en serio lo que te pasa.
Vas a saber siempre en qué punto del proceso estás.
Una de las razones por las que se posterga empezar terapia es no saber qué va a pasar. El proceso tiene cuatro etapas. No son cuatro sesiones: cada etapa puede llevar varias, y el ritmo lo marca cada paciente.
Entender qué te está pasando
Empieza en la primera sesión y puede llevar alguna más. Contás lo que te trae, escucho, pregunto y armamos juntos una foto clara de la situación: desde cuándo, en qué momentos aparece, qué lo empeora y qué lo alivia. Salís de la primera sesión con una devolución, no con más dudas.
Objetivos concretos, no “estar mejor”
Definimos dos o tres objetivos que se puedan verificar: sostener una presentación sin que la ansiedad te desborde, volver a descansar de noche, poner un límite en el trabajo sin quedarte días dándole vueltas. Objetivos que vos mismo podés reconocer cuando ocurren.
Herramientas que usás entre sesión y sesión
Es la etapa más extensa del proceso y se sostiene mientras haga falta. Cada semana trabajamos una técnica concreta y la aplicás en tu vida cotidiana: la terapia cognitivo-conductual no termina cuando se cierra el Meet, lo que cambia las cosas es lo que pasa en los siete días que siguen.
Revisión y cierre
Cada cierto tiempo miramos qué se movió y qué no. Si algo no está funcionando, lo ajustamos. No se trata de venir indefinidamente: trabajamos sobre objetivos y, cuando se cumplen, preparamos juntos el cierre del proceso.
Por qué terapia cognitivo-conductual.
La terapia cognitivo-conductual trabaja sobre la relación entre lo que pensás, lo que sentís y lo que hacés. En vez de quedarse solo en el origen del problema, se ocupa de lo que lo mantiene activo hoy. Es además un modelo de terapia breve: se organiza alrededor de objetivos concretos en lugar de extenderse de manera indefinida.
Foco en el presente
Trabajamos sobre lo que te está pasando ahora y sobre lo que sí podés modificar, sin dar vueltas indefinidas alrededor de lo mismo.
Respaldo científico
Es uno de los enfoques más estudiados para ansiedad, ataques de pánico y depresión, con resultados medidos en investigación clínica.
Rol activo de los dos
No vas a encontrarte con silencios largos. Vas a salir de cada sesión con algo para pensar y algo concreto para hacer.
Con qué trabajo.
Ansiedad y exigencia
- Ansiedad
- Ataques de pánico
- Ansiedad social
- Estrés y sobrecarga laboral
- Autoexigencia y perfeccionismo
Estado de ánimo
- Depresión
- Angustia
- Baja autoestima
- Soledad
Vínculos
- Dificultades en los vínculos
- Conflictos relacionales
- Dificultades en la adolescencia
Momentos de la vida
- Duelo
- Cambios vitales
- Crisis emocional
¿No encontrás lo tuyo en la lista? Escribime igual y lo vemos en la primera consulta.
Quién te va a estar escuchando.
Soy Pedro Skiarski, licenciado en Psicología por la Universidad de Belgrano y formado en terapia cognitivo-conductual, que es el enfoque con el que trabajo. Atiendo a adolescentes desde los 16 años y a adultos, de manera online, en sesiones de 50 minutos una vez por semana. Trabajo con pacientes de Capital Federal, de Zona Norte y del resto del país.
Elegí este enfoque porque me parece importante que quien consulta entienda qué estamos haciendo y por qué. Nada de lo que trabajamos es un misterio: los objetivos los definimos juntos, las herramientas te las explico y los avances los revisamos con criterios claros.
Si en algún momento evalúo que necesitás algo distinto de lo que yo puedo ofrecerte, te lo voy a decir y te voy a acercar una derivación. Tu proceso está primero.
- Matrícula
- M.N. 89.572
- Formación
- Lic. en Psicología, Universidad de Belgrano
- Enfoque
- Terapia cognitivo-conductual
- Atiende a
- Adolescentes desde 16 años y adultos
- Modalidad
- Online, por Google Meet
- Zona
- Capital Federal, Zona Norte y todo el país
- Sesiones
- 50 minutos, una vez por semana
Lo que podés esperar de mí.
Confidencialidad
Todo lo que hablamos en sesión queda en sesión, protegido por el secreto profesional.
Respuesta dentro de las 24 horas
Escribís y te contesto yo, no un formulario automático ni un contestador.
Encuadre claro desde el primer mensaje
Desde el primer mensaje sabés cuánto dura la sesión, cuánto sale, cómo se abona y cómo seguimos. Sin sorpresas.
Sin juicio y sin apuro
No hay consultas menores ni motivos demasiado chicos. Vas a tu ritmo, con un plan que acompaña ese ritmo.
¿Cuánto dura el tratamiento?
Puede ir de algunas semanas a varios meses. Depende del motivo de consulta, de la dinámica que tome el tratamiento y, sobre todo, del momento de cada paciente. No hay dos procesos iguales, por eso lo revisamos juntos a medida que avanza.
¿Las sesiones online funcionan igual que las presenciales?
En la mayoría de los casos, sí: la evidencia disponible muestra resultados equivalentes a los de la modalidad presencial. Solo necesitás conexión y un lugar donde puedas hablar tranquilo, nos vemos por Google Meet. Y si en algún momento considero que tu caso necesita otra modalidad de atención, te lo voy a comunicar.
¿Cómo lo sostengo con mi agenda?
La sesión es de 50 minutos, una vez por semana, y al ser online te ahorrás los traslados, que suele ser lo que más complica sostener un tratamiento. Coordinamos un día y un horario fijo, y si una semana no te sirve, lo reprogramamos avisando con 24 horas.
No sé si lo que me pasa “es para terapia”.
Si te está ocupando tiempo y energía, o te está quitando cosas que antes disfrutabas, es motivo suficiente. No hace falta atravesar una crisis para consultar, y trabajarlo temprano suele hacer el proceso más simple.
¿Atendés adolescentes?
Sí, trabajo con adolescentes desde los 16 años y con adultos. Cuando se trata de un menor de edad, el primer contacto es con quienes están a cargo, y después armamos el encuadre de trabajo con el adolescente.
¿Qué pasa si no puedo asistir a una sesión?
Avisando con más de 24 horas de anticipación, reprogramamos el turno sin cargo dentro de la misma semana, siempre que haya disponibilidad. Si el aviso llega con menos de 24 horas, la sesión se abona igual: ese horario quedó reservado para vos y ya no puede ofrecerse a otra persona.
¿Cómo empiezo?
Me escribís por WhatsApp contándome brevemente qué te pasa. Te respondo, coordinamos día y horario, y la primera sesión suele agendarse dentro de la misma semana.
Si llegaste hasta acá, es porque algo está pasando en tu vida.
Es momento de que lo puedas resolver. Escribime y coordinamos la primera sesión.